Un día en Selandia

Una pequeña excursión de 16 horas de literatura, arte y música por la isla danesa de Selandia con dos viajeros a la deriva del atardecer.

La mancha frambuesa

Ella vestía una sonrisa de satén claro no se sabe a juego con qué. Él, atento y previsor —qué otra actitud cabría ante una mujer así—, se había adelantado reservando una mesa en Bomarzo. Sus paredes recordaban los jardines y las esculturas monstruosas del bosque del duque de Orsini que Manuel Mujica Láinez retrató en…

Félix Grande, sin prisa.

Hoy, en Zenda: Yo acababa de hablar con una amiga. Frente a frente, café por medio. Estaba rota. Había vuelto a fumar. Huida de sí misma. Ya saben: del amor, el aburrimiento, el desamor, el vacío, todo el dolor… A veces es imposible desleír ese grumo de suciedad que se nos pone cuando nos dejan,…

Un mal día

La violencia era todavía más repulsiva cuando comprobé que la chica, después de la agresión, salía componiéndose el vestido tras los pasos de aquel.

Mujeres

Hablo con ellas. Oigo sus palabras y atisbo cada uno de sus gestos. Quieren soltarse el pelo. ¿Quién, sino la bestia, podría oponerse?

El refugiado

Tuve un acceso de ira y, de no mediar mi mujer, hubiera empujado ese asqueroso electrodoméstico hasta el borde de la ventana.