Primavera

La conocí hace ya un tiempo, no diré cuánto. Su nombre es Perséfone —Persi para las amigas— y reside medio año en Nueva Zelanda y medio en España. Ahora es una mujer joven, multilingüe, multitarea y sobradamente preparada que cada año que pasa ahonda el deseo de cualquiera, con sus piernas al aire y esos…

Qué triste Madrid

Aquí ya no importan las realezas ni la princesa, que ahora por un quítame allá esas pajas enseguida se piden un taxi, porque no sé si lo sabes, mi rey, al fin y al cabo «a mí me da igual» lo que me digas; importa todavía menos que nada la secesión y la miasma catalana…

Bienaventuradas sean las orejas Grande

Para recordarte, primo, hago palanca y me caliento la garganta con un vaso de Peinado no vaya a ser que en este instante me abata la derrota. Sí, te escribo haciendo palanca, tal y como escribieras en aquella balada familiar —que fue la de tantos en nuestro país— cuando a tu abuelo el Palancas le…

La felicidad, desesperadamente

El otro día vino a comer a casa un amigo de mi mujer. Durante el aperitivo nos comentó que había leído un libro mío y con una exquisita sensibilidad confesó que se había «sentido reflejado, cómplice con el narrador» y hasta reconfortado en ciertos momentos de su lectura. Como quiera que mi vanidad suele cumplirse…

Kleenex

Este enero me trae mensajes contradictorios. Sobre todo porque una parte de nuestros políticos se han empeñado ahora en una campaña mediática para contarnos las virtudes del paraíso que nos espera a la vuelta de la esquina y que choca de frente con la pobreza y el rictus de dolor de las gentes silenciosas que…

Esencias

Termino el año como lo empecé, es decir, leyendo. A mí me gustaría acabarlo bañándome en el Atlántico Sur, es un decir, pero el picor tendrá que esperar a mejores tiempos. Conste que yo no me quejo, pues la lectura siempre resulta un océano estimulante, consolador y terapéutico con independencia del diálogo, las ideas y…

Perdedor

Tiene razón Carlos Boyero cuando afirma que a Woody Allen se le nota que no le interesan demasiado los personajes de su última entrega, Blue Jasmine. Hay que estar muy perdido para que alguien se interese (en un sentido empático) por alguno de esos personajes que con tanta finura y elegancia nos muestra Allen. Pero…

Mercado

Durante una reciente estancia, más escasa de lo que me hubiera apetecido, en la muy burguesa, afable y superficialmente conocida Viena, he tenido la suerte de visitar, en el Kunsthistorisches Museum, una concisa exposición sobre uno de los más importantes pintores del siglo XX y XXI: Lucian Freud, nieto de Sigmund Freud. Me quedo antes…