Las heridas

  LAS HERIDAS Llegaron siempre como por ensalmo con la luna bajo sus vientres y toneladas de yugos y deseos, esa abundancia de enigmas y saliva escondida en el fondo de su armario que derramaron sobre mí como aguaceros, así que quién no se hubiese mojado en el fuego cremoso de sus mareas. Llegaron quemándome…

Tango para una mujer

En este agitado arranque de primavera echo de menos los refrescantes anuncios de Lise Charmel que otros años, a estas alturas, ya estaban desparramándose por las vallas y mupis de la calle. La crisis nos ha dejado huérfanos a quienes vivimos en ciudades de medio pelo en medio de la nada. Una lástima, porque el espíritu…

El factor π

ELLA, AMAZONA, OLISQUEABA SU RASTRO e implacable terminaba encontrando sus huesos apostados en algún café o su mirada de pez o de caballo rumiando por alguna plaza tranquila de la ciudad para luego precipitarse en sus pasiones por debajo de cada una de sus rendijas. Tenía una clarividencia y un hambre tan salvaje que los más leves…