Félix Grande, sin prisa.

Hoy, en Zenda: Yo acababa de hablar con una amiga. Frente a frente, café por medio. Estaba rota. Había vuelto a fumar. Huida de sí misma. Ya saben: del amor, el aburrimiento, el desamor, el vacío, todo el dolor… A veces es imposible desleír ese grumo de suciedad que se nos pone cuando nos dejan,…

Mujeres

Hablo con ellas. Oigo sus palabras y atisbo cada uno de sus gestos. Quieren soltarse el pelo. ¿Quién, sino la bestia, podría oponerse?

Mira

Desde una habitación del Hotel Nacional de Moscú, por el que a buen seguro aún pulula el espectro alucinado de Lenin, observo al norte la ancha y bulliciosa calle Tverskaya; al sur, los jardines de Alejandro y el Kremlin con sus torres rematadas en estrellas de rubí. Detrás, la Plaza Roja, con el mausoleo del bolchevique…