Esencias

Termino el año como lo empecé, es decir, leyendo. A mí me gustaría acabarlo bañándome en el Atlántico Sur, es un decir, pero el picor tendrá que esperar a mejores tiempos. Conste que yo no me quejo, pues la lectura siempre resulta un océano estimulante, consolador y terapéutico con independencia del diálogo, las ideas y…