Nadie es perfecto

Ocurrió en 1994. Tras recitarnos en público y de memoria el texto que ustedes pueden leer pulsando aquí, Andrés Amorós y unos pocos nos orillamos en las mesas del fondo de un comedor para tertuliar mientras almorzábamos. Le pregunté desde cuándo retenía aquel texto cortazarino, ese glíglico juguetón de Lucía y Horacio. Amorós me respondió,…

Bowles, Barceló, Beltrán.

     Hace unas semanas, de regreso del sur y de vuelta hacia el norte, anduve algunas horas por el centro de un Madrid algo tristón y alterado, llevando el esqueleto divertido de quien se sabe anónimo entre tantos. En un momento de este promenade por el Paseo del Prado me colé por un agujero del…

La memoria y el olvido

Odio la Guerra Civil. Se tragó una cuarta parte de mi familia y me dejó una abuela tierna y asustada, con olor a lana y madera, que de cuando en vez, en sus desvaríos, amenazaba con tirarse por la ventana. Tiempo después comprendí que mi madre había heredado alguna sutileza imborrable de toda aquella abyección…