La decisión

Cuando hubo recuperado la consciencia, ya sólo quiso volver a sentir aquella emoción de los dieciocho, de los veinte o incluso de los treinta años, cuando los libros eran la medida de casi todas las cosas.

Familia

Tengo una sobrina de pocos años de edad, muy lectora y con algunos apuntes literarios a sus espaldas que el otro día me confesó cómo desde una de esas plataformas digitales de Internet —que dicho sea al paso ya maneja con la misma soltura que un tahúr las cartas de una baraja—, entra en este…