OVD

Regresé a Oviedo, una ciudad que no difunde nada especial al mundo, salvo de vez en cuando algún suceso, una investigación o algunos premios. No me entiendan mal. No es que aquí no existan actividades culturales. Haberlas, haylas. Pero todos los huevos suelen acabar en la misma cesta y se echa en falta un ambiente cultural más vivo y cosmopolita.

Equatoria

Publicado en Zenda: Equatoria es el segundo y estupendo volumen de la nueva era de Corto Maltés, ahora en manos del guionista Juan Díaz Canales y del dibujante Rubén Pellejero, inspirados en la obra creada por el italiano Hugo Pratt quien, a su vez, logró con las aventuras de su personaje agrandar las fronteras de la literatura y la semántica de la…

Trenes

El tren es conexión y progreso y, a diferencia del automóvil o el avión, todavía es un remanso de paz donde mantener una lúcida conversación, trabajar, leer un libro o ver un paisaje que de otra forma nos estaría vedado.

El viaje

Vivir tiene secretos horrendos y peajes sin sentido. La vida y el viaje son casi una misma cosa. «Escucha», le dice ella, «mira lo que escribe Pessoa: “…no hay poniente tan bello que no pudiese serlo más…”.»

Invisible

Viendo a Filónov y comiendo en Dani García se puede aprender que el arte se apoya en el mundo visible y también en el invisible

Hotel Vivir

Ahora que llegan los abrazos y lametones incendiarios del estío, no estará de más hablar de viajes, hoteles y un libro. A mí me gusta vivir los hoteles, son esa intemperie donde uno puede palparse por fuera y por dentro sin miedo a desnucarse. Y qué decir si además contienen algo de historia, un halo…

Descanso

Me he ausentado unos días, unos cuantos y calurosos días, bajo un sol reparador y de justicia. Y así, alejado del ruido patrio —con desayunos minuciosos, lecturas sosegadas (la habitación llenita de turguenievs, stevensons, dostoievskis, hugos… ¡dios santo, qué criatura del cielo ha dispuesto toda esta orgía!), excursiones y paseos reconfortantes, ligeros almuerzos, siestas melancólicas…

Qué triste Madrid

Aquí ya no importan las realezas ni la princesa, que ahora por un quítame allá esas pajas enseguida se piden un taxi, porque no sé si lo sabes, mi rey, al fin y al cabo «a mí me da igual» lo que me digas; importa todavía menos que nada la secesión y la miasma catalana…