OVD

Regresé a Oviedo, una ciudad que no difunde nada especial al mundo, salvo de vez en cuando algún suceso, una investigación o algunos premios. No me entiendan mal. No es que aquí no existan actividades culturales. Haberlas, haylas. Pero todos los huevos suelen acabar en la misma cesta y se echa en falta un ambiente cultural más vivo y cosmopolita.

Kleenex

Este enero me trae mensajes contradictorios. Sobre todo porque una parte de nuestros políticos se han empeñado ahora en una campaña mediática para contarnos las virtudes del paraíso que nos espera a la vuelta de la esquina y que choca de frente con la pobreza y el rictus de dolor de las gentes silenciosas que…